Vibró anoche todo el Bosque. Otra vez la hinchada de Gimnasia produjo otro temblor, uno de esos que estremecen y hace que se recuerden por siempre.
Unos diez mil "triperos" le dieron vida y color a una fiesta que se viene repitiendo desde hace cuatro años: el Día Mundial del Hincha de Gimnasia. Y esta edición volvió a contar con todos los ingredientes para que sea inolvidable.
Hombres y mujeres de todas las edades -la familia del Lobo, en fin- coparon las graderías del viejo estadio de 60 y 118, todo adornado con banderas azul y blanco, y fueron los protagonistas excluyentes de una fiesta que tuvo de todo: emotivos homenajes, muchos recuerdos, números musicales, cantos, bailes, videos con imágenes emotivas de la hinchada de Gimnasia y fuegos de artificio.
En el estadio el clima fue el de un día de partido. Las puertas se abrieron a las 19 y enseguida la gradería que da espaldas al Bosque se llenó de hinchas que a partir de ese momento no se cansaron de cantar hasta enronquecer y de vivir de emoción en emoción.
Todo arrancó con la actuación del grupo musical Sidelfil, cuyos integrantes son hinchas de Gimnasia, que entonó canciones dedicadas al Lobo y a su seguidora hinchada.
A continuación se vivió la primera gran emoción, con un homenaje a Pedro Galeano, aquel notable defensor del famoso equipo del Lobo del '62. Para que el clima no decaiga, siguieron los cánticos a pedido de los animadores Adrián Belinche y Martín Castro, que se plegaron al coro.
Después vendría otro homenaje. Al equipo del '84 que logró el ansiado ascenso de la mano del recordado Nito Veiga, quien falleció el viernes pasado. A veinte años de aquel logro subieron al escenario ubicado en la mitad del campo y con el frente hacia la tribuna del Bosque, los ex jugadores Gabriel Pedrazzi, Carlos Castagneto y Luis Lúquez, quienes recibieron diplomas y recordaron algunas vivencias de esa campaña que tuvo también como principal protagonista al hincha albiazul que permanentemente apoyó al equipo en todas las canchas durante ese cierre espectacular de la campaña.
La emoción embargó a todos cuando se recordó especialmente a Nito Veiga, el hacedor de aquel equipo, y hubo calurosos aplausos para el profesor Rubén Solé, el doctor Oscar Butín y el secretario Alberto Lampugano, que colaboraron con Veiga muy estrechamente.
Pegó fuerte un especial homenaje al Negro José Luis, que incluyó un poema escrito y recitado por Eduardo Beriza, y un video con imágenes de ese hincha-emblema de la "22".
Tras este tocante homenaje, se volvió a la música. Actuaron Las Lobitas, un conjunto tropical con una muy original coreografía que hizo que la gente volviera a cantar y bailar.
Seguidamente pasaron por el escenario el grupo Etiqueta Negra, que realizó un tributo a Los Redonditos de Ricota, y también el grupo de covers Los Confites.
Con el actual presidente Juan José Muñoz entre los presentes, como así también a varios integrantes de la comisión directiva, el festejo del Día Mundial del Hincha de Gimnasia prosiguió con la proyección de un video con imágenes especialmente seleccionadas de la gente del Lobo, la lectura de mensajes de adhesión que se recibieron de innumerables hinchas diseminados por todo el país y el exterior, y también se le efectuó un homenaje al árbitro Carlos Nicoletti, confeso hincha de Gimnasia que durante las pretemporadas dirige los partidos de práctica del equipo superior.
Cuando llegó la medianoche las gargantas habían enronquecido, pero los corazones seguían latiendo emocionadamente, y cuando el cielo se llenó con los destellos de los fuegos de artificio, todos se juramentaron volver al Bosque, el año próximo, para participar de la quinta edición de un festejo casi sin parangón.
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